La ascensión la planteamos hacer desde Cueva de Ágreda (Soria). Esta ruta de ascenso presenta menor dificultad que la vertiente Zaragozana. Pretendíamos evitar el circo, ya que pensábamos que había nevado en los días anteriores y que podía haber riesgo de aludes. Además, no teníamos crampones ni pioletes para los dos. No obstante es un buen pateo de unos 1.000 de desnivel, que te llevan hasta el punto más álto del Sistema Ibérico.
Salimos de Zaragoza a las 8:00, con mucha niebla. El día anterior habíamos mirado la meteo y prometía un día despejado y con poco viento. Hasta que no llegamos al Campo de Borja (paraje de mayor altitud que el valle del Ebro) no salimos de la espesa niebla. El termometro del coche mostraba variaciones de hasta 8 y 9ºC durante el trayecto. Por lo general, la temperatura era más bien fresquita. Al desaparecer la niebla pudimos comprobar que no había casi nieve en el Moncayo. Aun así, decidimos seguir con los planes de subir desde Soria.
Al llegar al parquing desde donde se inicia la ascesión, hice la siguiente foto. El objeto era comprobar que el Audi A5 de Luis (derecha de la imagen) mola más que el que estaba aparcado cuando llegamos (izquierda).

¡Menos mal que no había nieve y la meteo no se equivocó! Al abrir el maletero para cambiarnos, comprobamos que nos habíamos dolvidado en casa de Luis la ropa que le presté. El cabronazo tuvo una suerte cojonuda, ya que subió con un chandal de estos del mercao que se empapan con mirarlos, jeje...¡que suerte tuvo de que no lloviera! ¡Miralo!¡Ahí está el tío!
Sobre la ascensión, poco que reseñar. Es un paseito bastante chulo para hacer ejercicio, disfrutar de la montaña y olvidarse un poco de la ciudad. Pues bien, tras dos horitas y media de pateo llegamos a la cima. Os pongo las fotos cimeras de ambos.
¡Enhorabuena Luis! Tu primer dosmil... ¡a la saca!
En la cima no estuvimos más de cinco minutos. Como es normal en el Moncayo, hacía un viento de la ostia, y bastante fría. Así que, pa' no quedarnos pajaritos, nos bajamos corriendo pa' comernos nu bocata y tirar pa' casa a echar una siesta.
Moló bastante. Luis, ahora a por otro!!
